IBFOR CREATIVES


Todos los objetos que nos rodean tienen, en teoría, un autor. Casi nunca sabemos el nombre de quien los imaginó. Sin embargo, algunos ejemplos de diseño anónimo nos conquistan y nos fascinan como las piezas firmadas por los grandes maestros. Poseen las mismas características, impalpables pero precisas: armonía de las líneas, atención a los materiales, funcionalidad. Además transmiten el sabor del tiempo y de la experiencia, del trabajo anónimo de aquellos hombres que los crearon y modificaron, llevándolos lentamente al aspecto actual. Pensemos en formas de la tradición, como las sillas disecadas de nuestros campos o los sofás acolchados con la familiar silueta redondeada...